Crónica 12: del 28 abril 5 de mayo 2008 (2ª)

Turquía






Teatro romano y Necrópolis licia, forman un conjunto espectacular, las tumbas están esculpidas en la pared rocosa de un monte, junto al teatro. Al igual que las de Xanthos, las fachadas representan casas con falsas puertas y ventanas. Ángulos rectos, tejado, vigas, troncos circulares, todo representado en piedra. Algunas se enriquecen con relieves de personas y animales. Forman un conjunto equilibrado, Todas son parte de la montaña, pero alguna provoca la falsa impresión de no ser así. El lugar esta protegido por una cadena que impide el paso. Supongo que en tiempos no muy lejanos había quien se encaramaba por rocas y escaleras entre las tumbas, con evidente riesgo de sufrir un grave accidente.

Necropolis - Myra
Tumbas - Myra
Escalera entre tumbas - Myra
Relieves Tumbas - Myra.
Tumba -Myra.
Tumba -Myra.

El Teatro es impresionante. Se conservan en perfecto estado, las galerías que sostienen las gradas. Los muros están apuntalados. El escenario prácticamente ha desaparecido. Entre sus restos, se encuentran frisos de la fachada principal que tienen relieves de máscaras con distintas expresiones.

Teatro -Myra
Relieve fachada del Teatro -Myra
Relieve fachada del Teatro - Myra
Relieve fachada del Teatro -Myr

Después de comer, continuo camino de Antalya. Me encuentro bien, decido seguir hacia el norte, en busca de la tierra de los frigios. No se muy bien donde parar. Al final me detengo en un centro comercial, con bar y restaurantes, cerca de Afyon. Hoy he recorrido 464 kms, he abandonado la costa, adentrándome en el interior del país. Nuevamente montañas, valles, lagos, cumbres nevadas.

Camino de Afyon
Antes de llegar a Afyon

Me levanto temprano para poder acercarme a los enclaves que conservan algunos restos de los frigios, un pueblo que ocupó el espacio dejado por los hititas. Establecieron su capital en Gordion, sobre el siglo VIII a.C. Ahí se sitúa la leyenda del celebre nudo gordiano. Cuando llego Alejandro Magno, en el 333 a.C., le presentaron un carro del fundador de la ciudad, Gordius, con el yugo unido al mástil del carruaje por un nudo intrincadísimo. Quien fuera capaz de desatarlo, conquistaría Asia. Alejandro resolvió el problema cortándolo con un golpe seco de su espada. Continúo su marcha victoriosa hasta el Punjab.

Primero llego a Afyon, intentando recoger información sobre los enclaves más interesantes del desaparecido estado frigio. Primer inconveniente, el idioma. Los folletos que me facilita la oficina de turismo, después de hablar en ingles, por teléfono, con alguien que transmite mi petición al amable funcionario que me ha atendido, están escritos solo en turco. Vale. Me sirven los mapas, las fotografías y los nombres de los emplazamientos. En el centro de Afyon se levanta una colina rocosa con una fortaleza que en el pasado se denominaba “Fortaleza negra del opio”. Ya no es negra, sus murallas reconstruidas son blancas. Pero las amapolas de las que se extrae el opio continúan floreciendo cada año en los campos cercanos. Afyon produce más de un tercio del opio legal en el mundo. Desisto de subir hasta sus torres, 226 metros de altura, 700 escalones, estoy seguro de que el esfuerzo no se vera recompensado por el paisaje que puede verse desde lo alto. Cambio castillo por Museo. Planta baja y jardín. Pse. Bien. Busco y encuentro un “lokanta”, restaurante donde se sirve comida tradicional turca. Como ya es habitual, me dirijo a la cocina y señalo con el dedo las ollas, cazuelas y bandejas que contienen los entrantes, guisos y postres que prefiero. El camarero se esfuerza para que me sienta a gusto. Lo consigue plenamente.


 Fortaleza- Afyon
Museo - Afyon


Sigo, camino de Yacilikaya, donde he visto que se encuentra “La tumba de Midas”. Dejo la carretera principal, continuando por una de segundo orden. El primer pueblo al que llego es Ayazini. Todos los lugares, con algo interesante por mostrar, están señalizados con carteles marrones. Me detengo ante uno en el que puede leerse “Metrópolis”. Ante mi se levanta una formación rocosa, con numerosas cuevas, como las que pueden verse en la Capadocia. Esta a la entrada de un cañón. Sigo el lecho del rio, seco, viendo algunas cuevas, en las paredes. No es el camino adecuado. Es agradable el paseo pero sin mayor interés. Regreso al punto de partida. Me meto en las cuevas, subo a niveles superiores, por escalones no aptos para personas con vértigo. Encuentro iglesias excavadas en la roca. Sigo un sendero que no se adónde conduce, me encuentro con una pareja de tortugas y termino por llegar a una cantera. Vuelvo al lugar de partida. Me acerco a un cementerio, con cancela sin candado. En su recinto se encuentran lapidas recientes, tumbas antiguas, excavadas en las rocas, iglesias bizantinas. En ningún momento he encontrado persona alguna.


Cañon
Metropolis - Ayazini.
Escalera de salida - Ayazini.
 Tortugas cerca de la cantera - Ayazini.
Cantera - Ayazini
Cementerio - Ayazini
Iglesia - Ayazini
Interior Iglesia - Ayazini.

B
usco una iglesia que he visto en los folletos que me han dado en la Oficina de Turismo. Me acerco al pueblo, pregunto a unos niños, enseñando la fotografía. Me indican que vuelva hacia la carretera principal, que veré el cartel. Llego hasta el cruce. Pregunto a un grupo de personas que espera el autobús de línea. Vuelven a indicarme la carretera por la que he regresado. Acomodo a dos campesinos con sus bártulos y otra vez de vuelta. Esta vez si veo la iglesia. Los dejo en el pueblo y retrocedo hasta ella.

Iglesia - Ayazini
Interior Iglesia - Ayazini

Sigo en dirección a Yacilikaya. En la carretera, cada equis klms, me tropiezo con un cartel, con un nombre que no figura en ninguno de mis folletos. A veces, no siempre, marca distancia, 2 o 3 kms. Como voy bien de tiempo, me encuentro a gusto, el entorno es bucólico, luce el sol, dejo la carretera y sigo la pista de tierra. Vadeo riachuelos, llego hasta más cuevas, fragmentos de gigantes relieves tallados en las rocas, singulares formaciones geológicas o… a ninguna parte. Opto por no seguir buscando lugares inciertos, cuando en mi última incursión termino en un cañón de paredes rocosas en el que me veo en apuros para maniobrar, intentando dar media vuelta.

 Chimeneas de las Hadas - Cerca de Kumbet.
Cabeza de leon - Cerca de Kumbet.
Preferencia de paso - Cerca de Kumbet.
Buscando algo que no encontre - Cerca de Kumbet.

Muy cerca ya de mi destino, llego a Kümbet. Todos estos pueblecitos son esencialmente agrícolas. Casas nuevas, junto a viejas viviendas de piedra y restos de la antigua civilización frigia. Dejo el coche en un lugar que no impida el paso. Continúo la búsqueda a pie. Llego al punto más elevado, encontrándome con una tumba selyúcida con tallas bizantinas en su puerta. En lo alto, un nido de cigüeñas. Es así, todo mezclado, integrado. Sobre un promontorio cercano, piedras esculpidas. Junto a una tumba, excavada en la roca, con dos leones en su fachada, una casa construida aprovechando el emplazamiento de la tumba. La gente del pueblo no interrumpe sus quehaceres ante la visita de un extraño. Sonríen, saludan y, en ocasiones, señalan con el brazo extendido una dirección.


Tumba
Rocas
Tumba
Turqu

Pocos kms. después entro en el valle de Yazilikaya. Enseguida veo el yacimiento arqueológico. Un macizo rocoso en el que destaca una pared lisa, anaranjada, parece la fachada de un templo, la tumba de Midas. Me acerco al centro de visitantes. El “director” sale a recibirme con un fuerte apretón de manos. Habla algo de alemán y cuatro palabras de ingles. Me da folletos, en ingles, me regala la entrada, diciéndome que la visita completa dura una hora. Viendo el mapa de la zona que me acaba de entregar, pongo en duda el tiempo estimado. Faltan dos horas para que anochezca, ha refrescado. Prefiero quedarme a dormir en algún lugar y visitar al día siguiente, con tranquilidad el conjunto que presumo muy interesante. No hay hoteles ni camping. Aquí no pernocta ningún grupo. Me dice que si quiero puedo quedarme en el jardín del centro, pero que estaré mejor en el de su casa. Esta cerca. La tiene preparada para atender a los grupos que llegan de Ankara. Les sirve bebidas, cuenta con un gran jardín, porche, salón interior, con mesas y sillas suficientes para treinta personas. Servicios limpios y agua caliente. La oferta me parece generosa ya que se niega a cobrarme nada.


La Acropolis y pueblo - Yazilikaya
Una noche en Yazilikaya

A las ocho en punto, después de tomarme un te que me ha preparado su mujer, entro en el recinto, siendo el único visitante. Hace frio. El cielo esta cubierto, no creo que llueva, las nubes se desplazan con gran rapidez. Aprovechare los rayos de sol que se cuelen por los claros que dejan las nubes para fotografiar todo lo que me interese. Lo que se conserva de los frigios, en Yazilikaya, se encuentra en esa formación rocosa que tengo delante de mí. Escarpadas paredes con escasos accesos a la planicie superior. En su tiempo, murallas y torres protegían la antigua Acrópolis, utilizada como centro ceremonial y lugar seguro, ante un ataque. En el mapa que me ha dado el director, guía del área años atrás, están marcados todos los lugares con restos de la cultura frigia. Lo primero que me encuentro es la Tumba de Midas. La fachada de un templo, 17 metros de altura, inscripciones frigias en algunos bordes, relieves geométricos que recuerdan un laberinto. Todo esculpido en la roca. Un dintel que enmarca un altar en el que se mostraba una imagen de Cibeles. Si nos desplazamos hacia la derecha, comprobamos que la “Tumba de Midas” esta cincelada en una pared rocosa que no permitía mayor profundidad. ¿Tres metros, tal vez?. Cerca de ese gran monumento, se levanta un conjunto rocoso con múltiples oquedades excavadas. “El Monasterio”. Monjes bizantinos residían en esas cuevas. Todavía se conserva una iglesia que parece haber perdido su fachada.


La Tumba de Midas - Yazilikaya
Relieve La Tumba de Midas - Yazilikaya
nscrpcion frigia - Yazilikaya
Tumba de Midas vista lateral - Yazilikaya
El Monasterio - Yazilikaya
IIglesia del Monasterio - Yazilikaya.

Sigo el sendero que me lleva hasta una gruta con escaleras que permitían el acceso a una gran cisterna. Me conformo con verla desde el exterior. Bajar por esos escalones desgastados supone un riesgo que decido no asumir. Llego hasta una ¿Tumba?¿Altar?, semejante a la “Tumba de Midas”, pero inacabada. Solo esta finalizada la parte superior. Eso significa que esculpían de arriba hacia abajo. Los relieves, protegidos de la lluvia, por la roca, se mantienen en perfecto estado. Me acerco hasta un conjunto que esta indicado como “Tumba Monumento”. Empiezo a no encontrar algunos puntos señalados en el mapa. No hay indicaciones, flechas de dirección, ni números que identifiquen un monumento. Bueno, es lo que hay. Queda algún cartel, casi ilegible. Continúo por un camino que conduce al nivel más alto de la Acrópolis. Hierbas y flores cubren la gran superficie. Las piedras están cubiertas de musgo. Voy encontrando conjuntos pétreos esculpidos. Ignoro lo que pudieron llegar a ser. ¿Altares?. En ocasiones descubro inscripciones frigias, casi borradas por el paso del tiempo y el efecto de los elementos. Desde esa altura en que la me encuentro, disfruto de un punto de observación excepcional. Después de tres horas, creo que no voy a encontrar nada más. Busco un camino que me permita descender sin regresar por donde he subido. Descubro un senderito con fuerte pendiente. Lo sigo, procurando no resbalar. Pasa entre arbustos y rocas que utilizo como punto de apoyo. En la parte baja, mas cuevas, ¿Iglesias? ¿Altares? de la época bizantina. Una ultima observación de la “Tumba de Midas”.


Escalera de bajada a la cisterna - Yazilikaya
Monumento sin finalizar - Yazilikaya
Detalle Monumento sin finalizar - Yazilikaya
Tumba Monumento - Yazilikaya
Altar zona superior de la Acropolis - Yazilikaya
Zona superior de la Acropolis - Yazilikaya
Zona superior de la Acropolis - Yazilikaya.
 Inscripcion frigia Zona superior de la Acropolis - Yazilikaya
Zona superior de la Acropolis - Yazilikaya
Zona superior de la Acropolis - Yazilikaya
Zona superior de la Acropolis - Yazilikaya
Zona superior de la Acropolis - Yazilikaya
Pueblo desde la Acropolis - Yazilikaya
Iglesia zona baja de la Acropolis- Yazilikaya
Zona baja de la Acropolis - Yazilikaya
 Tumba de Midas y pueblo - Yazilikaya

Después, carretera, autovía, fuerte chaparrón –que suerte que no me pillado en el alto del promontorio arqueológico, no había visto ningún lugar en el que pudiera resguardarme de la lluvia. Sigo hasta Ankara. Esta vez no me ha costado nada encontrar el parking, cercano al hotel en el que me aloje hace veinte días. Me han dado la misma habitación. Ceno en el restaurante que ya conozco. Clasifico fotografías y escribo estas notas. Viendo de nuevo “La Tumba de Midas”, recuerdo mi paseo solitario entre piedras, musgo, tumbas, altares, cuevas, bajo unas negras nubes amenazadoras. Tengo la sensación que eso fue hace tiempo, pasado, lejano. Solo han transcurrido unas horas. Que suerte. Emprender este viaje fue una decisión acertada.
Noticias de última hora. Ya tengo el visado de Irán en mi pasaporte. Me permite estar dos meses en el país. Creo que es suficiente. Mañana emprenderé ruta hacia el este. Quiero llegar al principal yacimiento hitita, se encuentra a unos 200 kms de Ankara.

Enviado el 5 de Mayo 2008, desde Ankara.
Kms. recorridos hasta el día de hoy 22.109

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