Crónica 11: del 22 al 28 de abril 2008 (2ª)

Turquia







Siguiendo un caminito que se abre paso entre flores, llego hasta el estadio, 262 metros de largo por 59 de ancho, con capacidad de 30.000 espectadores. Se celebraban juegos atléticos. En uno de los extremos del campo se habilito una zona para la lucha entre gladiadores. En sus gradas, pueden verse losas con inscripciones que señalaban espacios reservados para gremios o personajes. En esta época, la hierba crece entre el graderío. También cubre en su totalidad la arena, que he recorrido de un extremo a otro. Nunca había visto uno igual. Es fácil imaginarlo lleno en una competición de atletismo.

Estadio - Afrodisias.
Estadio - Afrodisias
Estadio - Afrodisias
Estadio - Afrodisias

Pasear por los distintos senderos que llevan hasta los monumentos de Afrodisias es un verdadero placer. Llegar hasta el templo de Afrodita, que fue convertido en Basílica, en el siglo V, los baños de Adriano, el bellísimo Odeon, el Agora, el teatro, la Palestra, rodeado de amapolas, margaritas, con la única compañía, esporádica, de desconfiadas ardillas, hacen que me sienta una vez mas afortunado.

Columnas del antiguo Templo de Afrodita - Afrodisias
Odeon Bouleterion - Afrodisias
Baños
Agora - Afrodisias
Teatro - Afrodisias
Ardilla - Afrodisias

Antes de entrar en el museo, otra maravilla, unas elegantes estatuas, blancas, recortándose en el azul del cielo. Son parte del Sebasteion, un templo dedicado al emperador Augusto. Cerca de la entrada del museo, apilados ordenadamente, frisos con relieves excepcionales. Distintos rostros con diferentes tipos de expresión. Afrodisias fue celebre también por su escuela de escultura. En el estadio se celebraban periódicamente concursos de esa rama artística. En el interior del museo mas relieves y estatuas, delicadas muestras del pasado que han llegado hasta nuestro días, conservándose en su lugar natural. Cuando salgo del museo, son las once y media. Me cruzo con el primer grupo de turistas que acaba de llegar.

Sebastelon - Afrodisias
Relieve - Afrodisias
Relieve - Afrodisias
Cabeza estatua - Afrodisias

Sigo la carretera que transcurre por el valle, dirigiéndome hacia la costa. Entro en una zona montañosa. En la lejanía, veo algunos picos nevados. Subidas y bajadas, entre laderas, cubiertas de pinos, por una calzada excelente, con muy poco trafico. Hoy es un buen día. Incluso encuentro una gasolinera que ofrece “motorin” (gasoil) a 2,66 TRY litro. Lo normal oscila entre 2,95 y 3,03. (1,48 euros litro).
Llego a Olüdeniz, donde, entre montañas, se encuentra una pequeña laguna, unida al mar. Un pueblecito, Belcekiz, una playa. Un antiguo paraíso que los años van transformando, deformando. Se han levantado varios hoteles, bares y restaurantes que, estos días, se preparan para recibir el gran numero de veraneantes que pasan sus vacaciones estivales en sus azules aguas mediterráneas. Encuentro un camping, en la laguna, que inicia temporada. Solo hay tres autocaravanas. Los ingleses han descubierto Olüdeniz y han empezado a comprar casas que cada año son más caras. Los bares ofrecen partidos de futbol de la liga inglesa. La comida turca, sana, sabrosa, no gusta a los recién llegados. Abunda la oferta de hamburguesas y “fish and chips”. La cerveza es barata. Que pena. Van desapareciendo los lugares con “encanto”.




Playa - Belcekiz
Laguna
Laguna
Laguna
Bares pueblo - Belcekiz
Bares pueblo - Belcekiz


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